Más Allá De Lo Soñado

Desde niños tenemos sueños, sabemos qué queremos ser o hacer. Cada uno de nosotros tiene sueños y anhelos que queremos que se cumplan. Pero, ¿te has preguntado alguna vez, cuáles serán los sueños del Padre para mí?

Todos hemos orado por nuestros sueños, anhelos y peticiones pidiendo que se nos conceda cada uno. Pero muchas veces cuando no se cumplen en el tiempo y la forma que quisiéramos, viene desesperación, desánimo, frustración y queja. Pero, ¿realmente nos hemos preguntado si lo que pedimos o anhelamos son los sueños de Dios o solamente estamos anteponiendo nuestros sentimientos?

¿Qué pasaría si dejáramos de tener una lista de peticiones y deseos como que fuera una lista de solicitudes o requerimientos que se nos tiene que cumplir? ¿Si dejáramos de exigir nuestra voluntad y empezáramos a conocer el corazón de Dios como Padre? ¿Si en lugar de reclamar, nos rindiéramos a conocer Sus planes y Sus sueños? Si por un momento dejáramos de hablar tanto y empezáramos a escucharlo, entenderíamos verdaderamente Su propósito para nuestras vidas. 

Todos anhelamos que nuestros sueños y peticiones se hagan realidad, pero, ¿te has preguntado cuáles serán los sueños del Padre? En la Biblia leemos sobre los siervos y escogidos de Dios, vemos proezas, milagros y grandes victorias, es emocionante conocer todo lo que lograron.

Pero detrás de cada victoria había un acto de obediencia y fe, todos pasaron por un proceso de rendir su voluntad para hacer la voluntad de Dios, de dejar todo lo que habían planeado para caminar hacia lo que Dios les había guiado y así, recibir lo que Él había prometido. Muchas veces queremos disfrutar las bendiciones, pero nos cuesta dejar el control y vivir el proceso en el propósito de Dios y disfrutar el camino que Él ha diseñado con amor.

“Entrégale a Dios tu amor, y él te dará lo que más deseas. Pon tu vida en sus manos, confía plenamente en él, y él actuará en tu favor”. Salmos 37:4-5 TLA

Dios conoce nuestra vida desde antes de nacer, Él nos ama y anhela vernos felices, Él tiene grandes planes para nosotros y cumplirá Sus promesas en el tiempo justo. Es momento de volver a nuestro primer amor, Dios, de amar al Padre con todo nuestro corazón, sin condiciones, no por lo que pueda darnos sino solo por lo que Él es. Es tiempo de alinear todos nuestros sueños a la voluntad de Dios y así poder vivir en Su propósito.

“Para aquellos que lo aman, Dios ha preparado cosas que nadie jamás pudo ver, ni escuchar ni imaginar”. 1 Corintios 2:9 TLA

HOY tienes la oportunidad de ir al Padre y preguntarle: ¿Cuáles son tus sueños para mí?

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Andrea Yon

Comments (3)

  1. Maury Arrecis
    diciembre 2, 2020

    Excelente artículo Andrea, nos invita a reflexionar smucho sobre nuestras peticiones y sobre los deseos de Dios

  2. Andrea
    diciembre 3, 2020

    Alinear nuestros corazones al de Dios hará que los sueños de Dios se cumplan en nuestra vida y que nuestro propósito sea cumplido ! Gracias por compartir este mensaje Andreita

  3. Manuel Pinot
    diciembre 3, 2020

    Realmente me impactó, a veces creemos andar en la voluntad de Dios y no nos detenemos a escucharlo y detenernos para seguir el camino que Él nos traza,

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