
LÍON es una casa, un hogar de Dios, un lugar de adoración y oración. Es un nuevo comienzo de aprendizaje y crecimiento en donde Jesús es nuestra fuerza. Creemos en el significado de la familia, los estudios y el trabajo y que el Espíritu Santo nos guía para hacer la voluntad de Dios y cumplir nuestro propósito.
«El encuentro permanente con Dios es nuestro anhelo»
Dios ha preparado un camino de milagros para cada uno, pero debemos recorrerlo con fe, obediencia, oración, santidad, honra y disposición para aprender de Su Palabra y servirle. Aunque el desgaste emocional, físico y espiritual intente desviarnos o hacernos abandonar, Dios renueva nuestras fuerzas y nos sostiene: podemos estar atribulados, en apuros o derribados, pero no destruidos. Por eso, debemos vencer el cansancio, hablar en lugar de murmurar, convertir la oración en acción y seguir avanzando, confiando en que nadie permanece igual cuando camina de la mano de Dios y se sienta a Su mesa
