Cuando tenía alrededor de 13 años, un mar estaba frente a mí. Mis padres se separaron. El mundo que una vez había conocido cambió de repente, en un instante. O al menos se sentía así. Me paré frente a mi Mar Rojo. He tenido muchos momentos en el Mar Rojo desde entonces. De hecho, hubo algunos recientemente. Estos me han dejado reflexionando sobre, cómo se deben haber sentido aquellos guiados por Moisés, al viajar a la tierra prometida, después de haber sido liberados de décadas de cautiverio para encontrarse frente a un amenazante mar gigante. Adicional a ello, los que los liberaron cambiaron de opinión y ahora los estaban atacando. ¿Cómo puede ser esto? ¿No eran los escogidos, la tribu de Jacob? Apuesto a que la liberación se veía un poco extraña en este momento. ¿Cómo podría alguien ver la promesa de Dios a través de esto? Estoy seguro de que esperaban que el plan de Dios fuera un poco diferente. ¿Dónde estaba la opción que no implicaba ahogarse o morir? Los regalos de Dios no siempre están envueltos de la forma que esperamos.
No siempre se ven como quisiéramos. Cuando oramos por la provisión de Dios, también debemos orar para tener Su visión para verla, verla con Sus ojos. Podemos perder fácilmente lo que Dios quiso que tuviéramos porque no nos gustó la forma en que se nos presentó.
“Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo.” (Isaías 41:13) RVR1960
No te trajo al Mar para que cayeras en la desesperación, ni te trajo a ver un milagro espectacular, aunque eso podría ser asombroso. Él te trajo al mar para que puedas creer, creer que «verás» sus promesas.
“—No tengan miedo —les respondió Moisés—. Mantengan sus posiciones, que hoy mismo serán testigos de la salvación que el Señor realizará en favor de ustedes. A esos egipcios que hoy ven, ¡jamás volverán a verlos! 14 Ustedes quédense quietos, que el Señor presentará batalla por ustedes.” (Éxodo 14:13-14 NVI)
Lilian
marzo 1, 2021Bella palabra me impactó, no todos los regalos vienen envueltos de la misma forma; es tan cierto y por esperarlos de esa misma forma, no los miramos y no los recibimos. Gracias Phillip, bendiciones 🤗🤗🤗