Decisiones De Reino

Los errores forman parte de la vida diaria y nos hace ser más conscientes que somos seres imperfectos, por lo que constantemente surge la necesidad de ser limpiados y guiados por Dios. Somos seres imperfectos experimentado nuestros propios aprendizajes, este mundo se vuelve una escuela y los errores se convierten en un crecimiento que te va haciendo más sabio.

Requiere de mucha valentía reconocer que nos equivocamos diariamente y disculparse por las acciones inconscientes de variables que en su momento no se pudieron controlar. No podemos evitar nuestra naturaleza pecaminosa, por lo que solo Dios nos puede purificar.

Ningún ser humano tiene la aprobación de juzgar la vida que le tocó vivir a su prójimo, porque no entenderían cada faceta que lo llevó a tomar buenas o malas decisiones. Es difícil afrontar la tentación que te ofrece todo un mundo secular. Por lo tanto, no debes castigarte a ti mismo por llegar a fallar, deja la culpa por un lado y observa lo que nos enseña la palabra de Dios en los siguientes versículos:

‘’Si confesamos nuestros pecados a Dios, él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.’’ (1 Juan 1:9 NTV)

‘’No he venido a llamar a los que se creen justos, sino a los que saben que son pecadores y necesitan arrepentirse.’’ (Lucas 5:32 NTV)

La rendición de cuentas hace evidenciar un auténtico arrepentimiento; crea una restructuración de todo tu ser, agregando limpieza emocional, espiritual y sanidad del alma. El asumir la responsabilidad de tus errores da como consecuencia, el perdón a todas tus faltas.

Deja de nadar contra la corriente, todos tenemos derecho a equivocarnos, arrepentimos y a no ser juzgados. Por la sangre de Cristo somos merecedores de segundas, terceras o cuartas oportunidades; ora y suelta toda carga que no te deja avanzar. Si crees que tu relación con Dios se ha deteriorado, busca apoyarte de personas dispuestas a contagiarte de su luminosidad, regresa a casa, al lugar que te hacía sentir pleno y donde todo comenzó.  Está bien pedir ayuda, está muy bien solicitar asesoría a tu pastor, está bien llegar a la Iglesia, en donde encontrarás equipos dispuestos apoyarte en oración para guiarte a restructurar tu relación con Dios.

Suelta todo pecado, carga o error que no te permita avanzar, no hay falla tan grave que Dios no pueda perdonar y corazón tan roto que no pueda restaurar.

Author

Erick Martínez

Comment (1)

  1. Brenda Velasquez Velásquez
    noviembre 27, 2022

    Excelente meditación!!

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