Uncategorized

Cuando valoramos el amor de Cristo, lo damos todo sin esperar nada a cambio e iniciamos a reconocer que aprendemos hacer las cosas sin interés; simplemente por el amor que vive dentro de nuestro ser, es un privilegio desbordarse de amor, hay que ser consciente que es carísimo perder lo que no tiene precio; ganamos mucho cuando compartimos todo con sinceridad hasta el final.

Su señor le respondió: “¡Hiciste bien, siervo bueno y fiel! En lo poco has sido fiel; te pondré a cargo de mucho más. ¡Ven a compartir la felicidad de tu señor!” Mateo 25:21 NVI.

Cuando alguien se te acerque a contarte algo, ya sea tu compañero, hermano, primo o mejor amigo, trata siempre de ser atento a su problema, a veces son personas que Dios envía a ti; no para que le resuelvas sus problemas, sino para que los escuches, porque es ahí; cuando Dios te utiliza para calmar el tormento de alguien que podría sentirse destruido. No te vayas sin escuchar lo que esa persona te quiere confiar, quédate y se influyente de pensamientos constructivos, para que cambien sus hábitos destructivos y al finalizar los apoyes con una oración.

‘’Pero los exhorto a temer al Señor y a servirle fielmente y de todo corazón, recordando los grandes beneficios que él ha hecho en favor de ustedes’’. 1 Samuel 12:24 NVI

Permitir que Dios te use, no quiere decir que vayas como corderito acomodarte en la boca de los lobos; debemos ser mansos y a la vez astutos por medio del discernimiento y la armadura de Dios. Muchas veces las necesidades laten mas fuerte en los círculos familiares, laborales o de amistades; en tus vínculos más cercanos es donde tienes la oportunidad de ser luz en el camino de otros. Conviértete en ese abrazo, ese consejo, esa sonrisa, la ayuda que Dios quiere compartir por medio de ti. De nada nos sirve portar un tesoro abundante dentro de nuestro corazón si no lo compartes con otros.

‘’Si alguien se mantiene limpio, llegará a ser un vaso noble, santificado, útil para el Señor y preparado para toda obra buena’’. 2 Timoteo 2:21 NVI

‘’Se el instrumento que influya e impacte tanto en las personas que los ayude a ser mejores, porque Dios se alegra cuando con generosidad compartes la abundancia de tu corazón.’’

Author

Erick Martínez

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CAPTCHA ImageChange Image