En El Nombre De Jesús

En nuestra vida espiritual, experimentaremos períodos de espera.  Sin embargo, podemos confundirnos y pensar que el período de espera es una fase pasiva, en la cual, prácticamente, no podemos hacer nada, pero no es así.  Realmente podemos ser activos y productivos, mientras estamos en espera.

La mayoría de las veces, estamos en un período de espera, porque de hecho, estamos en una etapa formativa y preparativa para recibir.  Esa etapa es muy importante, porque nos ayuda a tener, tanto el corazón alineado, como a adecuar las circunstancias necesarias para ese momento.  Si te preguntas, ¿por qué es necesario tener alineado el corazón para recibir?  Esto es porque si no estamos preparados para recibir, la misma bendición nos puede desviar nuevamente del camino, puede quitarnos los ojos de Jesús.  Efesios 4:23-24 nos orienta de la siguiente forma: “Ustedes deben cambiar completamente su manera de pensar, y ser honestos y santos de verdad, como corresponde a personas que Dios ha vuelto a crear, para ser como él.”

Entonces, podemos preguntarnos: “¿cómo cambio mi forma de pensar?, ¿cómo puedo ser como Él?” Esas preguntas son las que nos conducen a lo que debemos hacer, mientras esperamos:

1. Ora

2. Adora

3. Agradece

4. Sirve

5. Prepárate

Filipenses 4:6-9 nos indica: “No se preocupen por nada. Más bien, oren y pídanle a Dios todo lo que necesiten, y sean agradecidos. Así Dios les dará su paz, esa paz que la gente de este mundo no alcanza a comprender, pero que protege el corazón y el entendimiento de los que ya son de Cristo.” 

Por lo que vemos que la oración y el agradecimiento, producen paz, mientras esperamos, nos quitará el afán de la incertidumbre,  y producirá paciencia, lo cual protege nuestra mente.

Adorar nos mantiene en intimidad con Él y en humildad para poderlo glorificar al momento de recibir una bendición, porque tal como dice Romanos 11:36 “En realidad, todo fue creado por Dios; todo existe por él y para él. Así que, ¡alabemos a Dios por siempre! Amén.”

El servir a otros también nos mantiene con la vista en Jesús, cerca de Él, y nos despoja de estar enfocados en nosotros mismos y lo que anhelamos recibir.  Por el contrario, nos permite ver las necesidades de otros, orar y ayudar a nuestros hermanos, amarlos, lo cual son frutos del Espíritu: “En cambio, el Espíritu de Dios nos hace amar a los demás, estar siempre alegres y vivir en paz con todos…Y los que somos de Jesucristo ya hemos hecho morir en su cruz nuestro egoísmo y nuestros malos deseos.” (Gálatas 5:22-24)  Y, aunque debemos hacerlo con un corazón desinteresado, Dios siempre honra el servicio. (Juan 12:26)

Prepárate para que las circunstancias estén listas para recibir esa bendición, para poder aprovechar las oportunidades que se presentan, por ejemplo: has pedido para que una persona regrese a Cristo, entonces, ¿ya estás preparado con palabras de Dios para orientarlo y compartirle cuando regrese?; has pedido por libertad financiera, ¿ya sabes cómo ser un buen administrador de recursos?; has pedido por libertad emocional, ¿te has tomado el tiempo de sanar y crecer?; has pedido esposo o esposa, ¿ya eres lo que pides de una pareja?; has pedido un nuevo trabajo, ¿ya te capacitaste para el nuevo reto?

¡La espera es una fase sumamente activa y puedes aprovecharla! “¡Adquirir sabiduría es lo más sabio que puedes hacer! Y en todo lo demás que hagas, desarrolla buen juicio.” (Proverbios 4:7)

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Hania Krück

Comments (2)

  1. Dana
    enero 20, 2021

    Excelente mensaje , esperar no significa no hacer nada , sino prepáranos para lo que viene. ❣️

  2. Maury Arrecis
    enero 20, 2021

    Maravilloso artículo mi querida Licenciada, casi teledirigida pero muy acertada.
    Gracias por tu inspiración divina Hania

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