Todos hemos escuchado esta excusa antes. Incluso, podríamos haberlo dicho nosotros mismos en algún momento: «la Iglesia está llena de hipócritas». Esta es una justificación común que muchos han dicho para evitar escuchar y aceptar el evangelio. No tienes que ser ateo o no cristiano para usar esta frase, muchos creyentes lo usan como una forma de no asistir al servicio.
Yo misma solía usarlo como una forma de afirmar que era cristiana sin tener que actuar de acuerdo a ello. Era más fácil señalar con el dedo a algunos «huevos podridos» en la congregación. Está la mamá que murmura en la fila recogiendo a sus hijos del servicio de niños. Luego está el abuelo que juzga a cualquiera que entra con tatuajes o más de un piercing. Y no nos olvidemos de los adolescentes que van a fiestas y beben los fines de semana, solo para verlos cantar en el coro el domingo por la mañana. Sus defectos se vuelven dominantes, después de todo, ¿cómo podrían afirmar ser cristianos cuando no actúan de manera muy cristiana?
Sí, lo leíste correctamente, defectos. Después de todo, somos humanos y, por lo tanto, pecadores por naturaleza, como se dice en Eclesiastés 7:20 NVI: “No hay en la tierra nadie tan justo que haga el bien y nunca peque.”
Entonces, si un hombre, que es justo, peca, ¿cómo puedo esperar que nadie más peque?
Al usar la excusa de que las personas en la iglesia son hipócritas, nosotros mismos nos convertimos en hipócritas. Se dice en Juan 8:7 NVI: “Y, como ellos lo acosaban a preguntas, Jesús se incorporó y les dijo: —Aquel de ustedes que esté libre de pecado, que tire la primera piedra.” Mientras la gente rodeaba a una mujer que había sido descubierta como adúltera, acosaron a Jesús para que ella pagara por su pecado. Su respuesta pidiendo que cualquiera que no haya pecado sea el primero en castigarla dejó a la multitud sin palabras, ya que nadie está libre de pecado.
Entonces, ¿la iglesia está llena de hipócritas? De hecho sí lo está, porque está lleno de pecadores, como tú y yo, que buscan seguir las huellas de Jesús para llegar a ser justos.
Por eso es importante que nos preguntemos, ¿por qué asistimos al servicio? Si estás asistiendo para tratar de comprender mejor cómo puedes mejorar como persona, entonces los defectos de los demás no deberían alejarte de congregarte.
Anonimo
mayo 5, 2021La iglesia no es un lugar de santos y personas libres de pecado, pero hay una línea muy pequeña cuando bajo nuestra conciencia pecamos de lunes a sábado, y domingo vamos y nos arrepentimos. Dios no busca personas perfectas pero a él le agrada cuando buscamos hacer su voluntad y tratamos de vivir una vida integra. Si permitimos el pecado muchas veces no somos luz. La mirada debe estar siempre puesta en Jesús!!
Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Apocalipsis 3:16