Positivos A Cristo

Manejar el tiempo en la actualidad es difícil porque estamos acostumbrados a que todo sea rápido y eficaz. Por ejemplo, que los aparatos electrónicos tengan la mayor velocidad posible, que nos respondan los mensajes enviados a la brevedad y así sucesivamente, al punto que siempre estamos estresados y con ansiedad sobre el futuro.

Últimamente se ha visto más casos de enfermedades relacionadas con la ansiedad y el estrés.  Hacemos a Dios peticiones y queremos que sean respondidas al día siguiente, nos dan palabra de Dios sobre las promesas que nos tiene preparadas y al día siguiente estamos desesperados porque no se cumple Su palabra.

Muchas veces buscamos cursos relacionados con la productividad, pensando que así vamos a cumplir nuestros objetivos, pero el problema es que no sabemos leer el tiempo y momento exacto que Dios tiene preparado para nuestra vida.

Eclesiastés 3:1- 5 (NVI) dice: “Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo:  un tiempo para nacer, y un tiempo para morir; un tiempo para plantar, y un tiempo para cosechar; un tiempo para matar,  y un tiempo para sanar; un tiempo para destruir, y un tiempo para construir; un tiempo para llorar, y un tiempo para reír; un tiempo para estar de luto, y un tiempo para saltar de gusto; un tiempo para esparcir piedras,  y un tiempo para recogerlas; un tiempo para abrazarse, y un tiempo para despedirse;”

Debemos pedirle a Dios que nos muestre cuál es el momento y tiempo exacto que nos pide para que se haga Su voluntad. Y si llegamos a discernir ese tiempo, vamos a tener una revolución en nuestra vida.

No debemos aferrarnos a las cosas materiales que el mundo nos da, porque son pasajeras. Si Dios pide algo para cambiar alguna situación en nuestra vida, debemos hacerlo porque por lo mínimo que sea, Él nos pide ese cambio porque nos tiene preparado, en Su momento, algo mejor que no podemos imaginar.  

Así que estemos dispuestos para tener la paciencia y disfrutar cada momento que Dios tiene preparado para ser más bendecidos.

Te invito a que disfrutes cada momento del día, no nos estresemos por el mañana.

Ora a Dios en todo momento y pide que te dé la sabiduría para discernir Su tiempo. Medita en Su palabra y pide que te muestre las maravillas que tiene preparadas para ti. Confía que Dios maneja los tiempos exactos y la felicidad más grande para Él es que cumplamos Su voluntad.

“Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza; siempre está dispuesto a ayudar en tiempos de dificultad.” (Salmos 46: 1 NTV)

Author

Nydia Mazariegos

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CAPTCHA ImageChange Image