El Poder De Dios

“Yo soy el buen pastor; conozco a mis ovejas, y ellas me conocen a mí, así como el Padre me conoce a mí y yo lo conozco a él, y doy mi vida por las ovejas. Tengo otras ovejas que no son de este redil, y también a ellas debo traerlas. Así ellas escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño y un solo pastor.” (Juan 10:14-17 NVI)

En la Biblia encontramos versículos que hablan que somos como ovejas en el rebaño del Señor. Tenemos la certeza que Jesús es el buen pastor que ama, apacienta, cuida y guía las ovejas, pero la pregunta es: ¿Soy la oveja que se deja amar, apacentar, cuidar y guiar? 

Al investigar, encontré que existen diferentes clases de ovejas: 

1.-  Ovejas que se adelantan: son aquellas ovejas que no siguen al pastor, caminan más rápido que él, se desvían y fácil se pierden en el camino. A este tipo de ovejas, el pastor les pone una piedra amarrada a la pata izquierda trasera, como freno para hacer su caminar más lento, hasta que aprendan a caminar al paso del rebaño y el pastor. A veces somos como éstas ovejas cuando vamos delante del pastor, tomando decisiones solos, adelantándonos a los tiempos, no siguiendo instrucciones. 

2.- Ovejas atrasadas: A estas, el pastor les da un leve golpecito en la cabeza, o las amarra a otra que va al paso; hasta que aprendan a mantenerse en el redil.  En ocasiones somos como éstas ovejas  cuando nos  distraemos  con facilidad, no seguimos los pasos del pastor,  no nos enfocamos en el propósito.

3.- Ovejas rebeldes: son las ovejas que no obedecen, se rebelan contra el pastor, hacen lo que quieren. A estas, el pastor les da suaves golpes detrás de la oreja.  Podemos identificarnos con ésta clase de ovejas a veces hacemos lo que la carne nos llama y no lo que el Espíritu nos guía.

4.- Ovejas contenciosas: Cuando dos ovejas pelean entre sí, el pastor las amarra pata con pata por un tiempo; hasta que se dan cuenta que tienen que aprender a comer, beber y convivir juntas. Como ovejas de un mismo rebaño debemos aprender a relacionarnos con personas dentro y fuera de la iglesia, y muchas veces debemos aprender a dominar nuestro temperamento cuando hay controversias o diferencias. 

5.- Ovejas que buscan pastos ajenos: Estas son las que saltan la verja de redil, para buscar pastos en lugares ajenos.

El pastor le echaba aceite amargo a los pastos que no eran del redil, para que ellas aprendieran a mantenerse en su redil. 

6.- Ovejas que se extravían: Estas son las ovejas que se alejan tanto del redil, que se pierden y no saben regresar, el pastor las busca, las cubre con su manto y las trae de nuevo al redil.

7.- Ovejas quebradas: Estas ovejas, tienen de una mezcla de las anteriores. A veces van adelantadas, luego se atrasan, a veces se rebelan contra el pastor, y pelean con él, y con las demás ovejas, buscan otros pastos y finalmente pierden el camino muy seguido, arrastrando a otras ovejas tras de sí, el pastor las ha rescatado más de una vez. Con estas, el pastor tiene que tomar una dolorosa decisión: disciplinarlas, procede a  acostarlas en una mesa, y con un palo les da con fuerza; de modo que les quiebre el muslo. Cuando el pastor toma la oveja quebrada la sana con amor, la entablilla y la acerca a Él.  La oveja pasa un proceso pero entiende y nunca más se aleja de su pastor, para ser guiada y se vuelve la oveja más cercana a su pastor. 

Cuando tenía 5 años tuve un accidente y me quebré la pierna derecha, fue un proceso muy doloroso y complejo, y uno se vuelve dependiente de alguien para hacer todo lo que normalmente es común hacer. Así pasa cuando el Señor permite la corrección en nuestra vida, debemos pasar por un proceso tal vez doloroso, pero al final entenderemos el propósito, nos volveremos más cercanos a nuestro Padre para amarlo más, honrarlo más y obedecerle más. 

Hay muchas personas que han atravesado situaciones donde fueron quebradas. Pero a veces en lugar de buscar al pastor y dejar que él las entablille, las vende con amor y ponga ungüento, han decidido seguir así, y cada vez que siguen caminando quebradas, el dolor se vuelve más intenso y vuelven a caer una y otra vez. 

El Señor es tu pastor y quiere sanarte, ha permitido que seas quebrado porque de no ser así, no estarías buscando de Él.  Si no estuvieras quebrado no necesitarías del buen pastor o probablemente seguirías caminando hacia la dirección incorrecta, te perderías y el enemigo te atraparía con facilidad. 

Dios permite momentos en nuestra vida donde hay cosas que nos quiebran la fe, el gozo, la esperanza. Pero son procesos que el Padre como buen pastor usa para detenernos y así transformar nuestro corazón, mente y volvernos a Él. 

Author

Andrea Yon

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