Decisiones De Reino

La inteligencia no se mide por los estudios, títulos, habilidades o todo ese número de palabras que se pueden pronunciar, sino por el razonamiento, para que con empatía se comprenda que muchas veces se debe callar para no lastimar.

Las palabras pueden convertirse en balas que pueden destruir el alma o difundir amor. Los seres humanos fuimos hechos a imagen y semejanza de Dios, por lo tanto, nuestras palabras tienen el poder de impactar.

Las palabras destructivas se originan de personas que actúan desde su dolor, las historias que marcaron su pasado, la evasión a escuchar un pensamiento diferente a lo que creen, las inseguridades que refleja y todos los complejos que no suman nada bueno a su vida. El mundo te ofrecerá diálogos que originen endurecimiento en el corazón, incitará a que pelees, a que sacies con venganza toda palabra que lastimó tu ego; te obligará a no perdonar por orgullo. Toda persona que provoque división, envidia o enemistad hacia los demás, reflejara con sus acciones la ausencia de Dios en su corazón.

La palabra de Dios dice lo siguiente:

«Eviten toda conversación corrompida. Por el contrario, que sus palabras contribuyan a la necesaria edificación y sean de bendición para quienes los escuchan. No agravien al Espíritu Santo de Dios con el que fueron sellados para el día de la redención. Abandonen toda amargura, ira, enojo, gritos, calumnias y toda forma de malicia. Más bien, sean bondadosos, compasivos unos con otros y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.’’ (Efesios 4:29-32 NVI)

‘’El que refrena su lengua protege su vida, pero el ligero de labios provoca su ruina.’’ (Proverbios 13:3 NVI)

Tenemos un enemigo oculto que usará como arma de destrucción las palabras de un familiar, amigos, vecinos, compañeros y personas influyentes. Si fuiste víctima de palabras que robaron tu identidad, te recomiendo que tomes en cuenta lo siguiente: deja de invertir tiempo y energías en peleas que se derivaron de malentendidos, la reconciliación sincera hace más fuerte una amistad, el perdón basado en la palabra de Dios provocará unidad familiar, cerrar el ciclo de una ruptura amorosa, establecerá libertad para volver amar.    

Jesús reconoce tu dolor y cada día te espera con los brazos abiertos, para recibir las heridas que te hacen agonizar. Es capaz de restaurar, aliviar y borrar toda palabra destructiva o sucesos que al pasar del tiempo no se ha podido superar.

Author

Erick Martínez

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