Oraciones Que Se Contestan

Todos en algún momento, hemos soñado con viajar al futuro, quisiéramos saber que pasará y viajar en el tiempo.

Pero solamente DIOS conoce tu futuro, Él ya estuvo allí. Él conoce el principio y el fin. Desde el día en que nacemos, sabe lo que sucederá cada uno de nuestros días, es por esto que anhela guiarnos en nuestro caminar para vivir el tiempo de ver cumplidas sus promesas.

El enemigo nos quiere atar al pasado, llenando nuestra mente de pensamientos para distraernos del futuro, detenernos y retroceder, porque sabe el poder que hay en una promesa dada por Dios.

En este tiempo, Dios anhela que recordemos sus promesas, que creamos en lo que Él nos ha dicho, con fe, y así, empezaremos a vivir nuevos comienzos, puertas abiertas y oraciones contestadas.

Él promete prosperidad, provisión, y bendición hasta que sobreabunde:“Dios dijo: «Todos los que tengan sed vengan a beber agua; y los que no tengan dinero vengan y lleven trigo, vino y leche sin pagar nada.»”, Isaías 55:1 TLA.

Dios promete vida abundante en recompensa a la obediencia:«¡Vengan a mí y presten atención; obedézcanme y vivirán! Yo me uniré a ustedes para siempre, y así cumpliré las promesas que hice a mi amado rey David», Isaías 55:3 TLA.

Dios promete perdón, Él nos recibe con brazos abiertos para llenarnos de Su amor y restauración:

«Arrepiéntanse, porque Dios está siempre dispuesto a perdonar; él tiene compasión de ustedes», Isaías 55:7 TLA.

Las promesas del Señor son palabras que desatan su poder en el tiempo oportuno. Este será el tiempo del cumplimiento, por lo tanto, debemos recordarlas, creerlas y confesarlas.

Dios es el Creador, Todopoderoso, Sanador, Proveedor, pero sobre todo es NUESTRO PADRE. Él nos conoce y sabe lo que anhelamos, pero más aun lo que necesitamos. Si tan solo confiamos en Él y dejamos de anteponer nuestros deseos y planes, Él cumplirá el propósito en nosotros.

«Porque mis pensamientos no son los de ustedes, ni sus caminos son los míos —afirma el Señor —. Mis caminos y mis pensamientos son más altos que los de ustedes; ¡más altos que los cielos sobre la tierra!», Isaías 55:8-9 NVI.

Una PROMESA DE DIOS es como viajar al futuro, es confiar en nuestro corazón lo que el PADRE dijo que ÉL HARÁ, es una semilla que dará fruto, es poner en acción nuestra fe en lo que no es, como si ya fuese, porque Dios lo prometió y Él lo cumplirá.

«Así como la lluvia y la nieve descienden del cielo, y no vuelven allá sin regar antes la tierra y hacerla fecundar y germinar para que dé semilla al que siembra y pan al que come, así es también la palabra que sale de mi boca: No volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo deseo y cumplirá con mis propósitos.», Isaías 55:8-11 NVI.

Author

Andrea Yon

Comments (2)

  1. Maury Arrecis
    septiembre 23, 2020

    Excelente Artículo Andreíta. Lo más difícil en nuestra vida es entender que nuestro propósito no es realizar nuestros planes y, sinó los de EL.

  2. Lilian de Moralesl
    septiembre 23, 2020

    Excelente artículo Andreita, el pasado sólo trae cargas y muy duras y pesadas, sin embargo en Dios todo es más ligero, es mejor esperar la lluvia temprana de Dios, el consejo de Dios para permanecer en paz y gozo del Espíritu Santo. Sólo esperar en Él ❤🙏 un abrazo 🤗🤗🤗

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