En Génesis 2:21, la biblia nos habla, cómo Dios sacó de Adán, una de sus costillas para formar a la mujer. Y pensé, ¿por qué de la costilla y no de la cadera o de otra parte del cuerpo? Al investigar, pude encontrar que las costillas tienen la función de proteger la cavidad torácica.
Dios nos formó de esa parte del cuerpo, porque sabía que era necesario hacerlo de algo tan fuerte. ¿Por qué? Porque necesitamos fuerzas para el momento del parto, ser fuertes para ser ayuda idónea, fuertes para ayudar a guiar a nuestros hijos, fuertes porque algunas o muchas tienen que salir a trabajar y ver también su hogar, y no porque quieran ser la cabeza de casa, sino porque algunos con su irresponsabilidad, las han dejado solas con todo. Es por eso que llego a la conclusión del porqué Dios nos formó de la costilla.
Dios sabe que la mujer tiene que ser protectora de su familia (con límites, no sobreprotectora), fue sacada del costado del varón para que siempre la lleve a su lado, no adelante ni atrás, sino pegada a él, respetándola, amándola como vaso frágil, como lo describe la biblia.
Escrito está en Probervios 31:29 (RVR1960): “muchas mujeres hicieron el bien; más tú sobre pasas a todas”. Porque la mujer que teme a Jehová es diferente; fuimos creadas de algo que no se quiebra con facilidad, somos sabias, entendidas y llenas de la gracia de Dios, para ayudar a otras mujeres a transformar sus vidas, en el nombre de Jesucristo. Ese es el propósito del Ministerio de Mujeres de Iglesía Líon, enseñar a otras, el valor que tienen en Cristo Jesús.
Somos frágiles, pero no débiles, sino llenas del poder del Espíritu Santo.
Roman
julio 14, 2022que buen articulo Dios les bendiga