El tiempo se desperdicia esperando un momento radical en tu vida ¿Y qué tal si ese gran momento llegó y no tuviste tiempo para darte cuenta? Despertar para seguir un horario y una rutina en donde en vez de sentir satisfacción por lo que haces te lleva a un mar de dudas vacías, seguir los sueños y metas no debería de alejarte de tu familia descuidando los momentos llenos de armonía con calidad de vida. Los días van tan rápido que mucho solo llegan a dormir a su hogar. Qué tal si entre toda tu lógica, sabiduría y cambios radicales decides incluir a Jesús para que elimine toda costumbre aburrida y permita que cosas interesantes te lleve hacia una mejor vía.
‘’No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta’’. Romanos 2:12 NTV
Cuando se realiza una misma actividad y se efectúan las mismas actitudes o recitamos las mismas palabras una y otra vez, es normal que la emoción y la pasión que sentíamos por todo disminuyan.
Al perder el interés, las ocupaciones pueden volverse monótonas. Antes de generar un cambio debes estimar logros, objetivos, pérdidas y todo lo que generó un valor.
‘’Hasta los jóvenes se debilitan y se cansan, y los hombres jóvenes caen exhaustos. En cambio, los que confían en el Señor encontrarán nuevas fuerzas; volarán alto, como con alas de águila. Correrán y no se cansarán; caminarán y no desmayarán.’’ Isaías 40:30-31 NTV.
Si sientes que estás atrapado en una rutina que no te hace feliz o no te permite que crezca tu Fe, hay algunas cosas que puedes cambiar intentando agregar nuevas actividades a tu vida, meditando en la palabra, comunicación e intimidad con Dios, pide un viernes a cuenta de vacaciones y sal a pasear con tu familia, vuelve a servir en tu iglesia, porque el encierro en una oficina o aislarse de las personas; siembran semillas de amargura y depresión en el corazón. Jesús no se basó en lineamientos, rutinas o costumbres; fue tan radical rompiendo toda ley condenatoria tradicional perdonando con amor incondicional.
‘’No fuimos enviados a la tierra para seguir una moda, rutina o directriz que aprisione la vida, si no para ser radicales en fe enseñando la libertad que regaló Jesús.’’