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La manera de sentir un amor radical en Dios, es cuando expresas el amor verdadero por medio de tu obediencia. Se manifiesta cuando nos sumergimos en su presencia y vaciamos todo nuestro interior para ser perfeccionados, empezando de nuevo con los pies sobre la tierra, con Jesús en el corazón; disfrutando los procesos y amando los esfuerzos. Porque su amor nos enseña que no hay límites cuando hay fe.

Cuando sientes su amor todos los miedos desaparecen, el caos que frustra tu cabeza se transforma en calma, las noches oscuras de insomnio se convierten en sueños llenos de paz, su amor te atrae a Jesús; porque la comunicación constante con Él, sana, fortalece y renueva tu alma.

“¡Cuán precioso, oh Dios, es tu gran amor! Todo ser humano halla refugio a la sombra de tus alas.”
(Salmo 36:7 NVI)

‘’Conozcan ese amor que sobrepasa nuestro conocimiento, para que sean llenos de la plenitud de Dios’’. (Efesios 3:18 NVI)

‘’Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna’’. (Juan 3:16 NVI)

Dios te ama aun así lo rechaces, el amor que Él transmite es independiente a tus acciones, es independiente a tus errores, su amor no reclama, su amor es infinito, su amor te abraza aun así te sientas sucio, su amor no te ve con desprecio, su amor no te juzga. Por el contrario, Él con desesperación te busca aun así te escondas, Cristo no es una persona que solo cambió la historia del mundo, Él es la persona que da luz a cada momento oscuro donde parece que no hay salida, a gritos te hace el llamado, para que le permitas cambiar la historia de tu vida.

 Su amor te cubre en medio de la tormenta. Dios entiende tus silencios, tus decepciones, cuando ríes por fuera y mueres por dentro. Cuando corres a sus brazos tu fe será más fuerte que todas tus dudas y te alejará de todo aquello que no te pertenece.  Dios no va a dejar de amarte, no deja de creer en ti aun así dejes de creer en Él, su objetivo más importante es sanarte, restaurarte y amarte por toda la eternidad.

El amor de Dios es la conexión más profunda que nos impulsa a amar, que nos motiva a perdonar a los demás, para transmitir la pasión que dará luz a la humanidad.

Author

Erick Martínez

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